Nuevos universos en el arte contemporáneo

Yoshitomo NaraYoshitomo Nara es un artista japonés, asociado a la tendencia del Pop Japonés, cuya reputación se fue gestando de la mano de los blogs y la difusión de sus imágenes en libros de novela como Slash With a Knife (1998), logrando una empatía emocional entre él y su público. Siendo bastante sintético, se podría decir que sus obras expresan el sufrimiento de los adolescentes y nuevos adultos debido a la incertidumbre sobre el futuro, entre otros factores psicológicos. Nara expresará “yo fui hecho famoso por el público, no por la aprobación de la crítica” y también dirá “mis expresiones artísticas son la acumulación de mis experiencias personales y no están determinadas por estándares conceptuales basados en la teoría e historia del arte”; enfatizando su apoyo a la cultura popular. Por lo que el crítico Keiji Nakamura lo reconoce como parte de una nueva tendencia en el arte contemporáneo donde los artistas ya no se identifican como sucesores de la vanguardia, si no que eligen crear obras como individuos que se comunican directamente con otros individuos. Esto es un ejemplo de la importancia que toman las comunicaciones en este mundo y las nuevas posibilidades que se abren permiténdonos desarticular sistemas cerrados y compartir experiencias personales.

Los medios clásicos, el diario, la radio y la televisión, eran los formadores de opinión por excelencia. Los individuos comunes no tenían la posibilidad de generar y distribuir contenidos, con posibilidades de un alcance global. Sin embargo, el advenimiento de Internet primeramente y la web 2.0 en segundo término, está modificando este paradigma, ya que se da cierta apertura, aportando herramientas que permiten la creación y distribución de contenidos sin necesidad de tener amplios conocimientos en programación ni contar con equipamientos costosos para captar y trasmitir la información sean estas textos, imágenes, videos o sonidos.

Esto posibilita que varios artistas aprovechen la web como punto de exhibición, vinculando diferentes medios (textos, imágenes, audio, video) experimentando con distintas formatos, como son las webs, blogs o redes sociales, para abrir espacios e invitarnos a relacionarnos con otros individuos generando una alternativa de difusión, de intercambio de experiencias, que va por fuera del circuito tradicional y comercial, de las galerías, museos, prensa gráfica, radio y tv, que podríamos denominar como constructoras del imaginario colectivo, instituciones legitimadoras de artistas y cultura por excelencia.

Siendo las nuevas tecnologías en general y las relacionadas a la prácticas interactivas, un campo donde resimbolizar, generando nuevas formas de experimentar y expresarnos, deberíamos tratar que no se transformen en mera estética. Ya nos alerta Marta Traba sobre el uso de la tecnología ideológicamente, como instrumento de poder. Transformando al arte en fragmento del proyecto tecnológico, de la sociedad de consumo.

En el capítulo 10 de la serie plástica, hacen referencia a la encuesta nacional de cultura, realizada por el Ministerio de Cultura Colombiano en el año 2002. Omar Rincón, comentará que hay dos conceptos de cultura en disputa, por un lado el arte como posibilidad de generar conocimiento, no solo racional sino espiritual por determinadas experiencias sensibles (una experiencia enriquecedora para el individuo). Por otro lado está el concepto de arte como divertimento, show o espectáculo.

Para Paul Virilio, un problema que nos afecta en estos días es el asociado a la inmediatez, lo instantáneo. Planteará los peligros de una democracia de opinión en tiempo real, donde la pérdida de orientación generada por la cantidad de mensajes, elimine la posibilidad del análisis profundo. Donde la fuerza de determinados medios se impongan. En una entrevista dirá que cree en la reflexión, pero no en el reflejo. Refiriéndose al peligro que esconde el actuar instantáneamente debido a un estímulo.

Marta Traba sin ver lo que actualmente ocurre reconocerá que determinados sectores del arte ya no se preocupan por ser una forma de conocimiento, sino que buscan generar impacto. Se pierde la posibilidad de construir sentido y experiencias. Llegando al extremo de que se deteriore cualquier construcción simbólica, objetos o individuos, por el simple hecho de ganar visibilidad.

Hay que tener en cuenta que un segmento de la población es ajeno a lo que en Internet ocurre. Y saber que por ejemplo Google en complicidad con el gobierno chino, para evitar confrontaciones, restringió durante mucho tiempo los servicios y las búsquedas que los chinos hacían sobre temas que incomodaban al gobierno.

Todo medio (espacio que soporta un contenido) esta vacío de ideología en sí, pero lo que termina haciendo la diferencia son las intenciones u omisiones de quienes generan y transmiten los contenidos. Por lo que los invito a generar y descubrir otras formas de experimentar el arte y acercarse a individuos concretos y a sus experiencias.

Ya que por suerte empiezan a aparecer otras voces, que pueden ser escuchadas para generar nuevos espacios y así empezarnos a reconocernos. Dado que no debería ser posible que el crear, expresarnos y comunicarnos termine siendo una cuestión de quién grita más fuerte, quien despliega más recursos o que sea simplemente un espectáculo que justifique la imposición de el pensamiento único.

Guillermo Jones.
Originalmente publicado en EnProgreso.com.ar
Buenos Aires, 2010.