Wonder Woman: ¿Un estereotipo masculino o femenino?

Wonder Woman es sin duda la figura femenina más reconocible dentro del mundo de las historietas de súper héroes. ¿Pero cuál ha sido ese factor que la ha convertido en un personaje de tal importancia? Es decir, ¿qué es lo que ha hecho que endure durante tanto tiempo y sobre otros personajes? Pues que ha roto con una serie de estereotipos bajo los cuales ha estado enmarcada la figura de la mujer en la ficción.

Para comenzar a explicar esto detalladamente tenemos que saber quién es Wonder Woman, o como se conoce en español, la Mujer Maravilla: Diana de Themyscira, princesa de las amazonas,  fue creada en 1941 y apareció por primera vez en All Star Comics #8 por William Moulton Marston. Ahora, la creación de Wonder Woman no fue un suceso aleatorio, sino lo contrario, tuvo una razón muy valedera: la falta de personajes femeninos en las historietas y de un papel verdaderamente protagónico en éstas; Wonder Woman fue creado en un intento de concebir un personaje femenino que fuera tan fuerte y tan patriótico como Superman. Esto me hace pensar en que podemos ver la creación de Diana desde dos vertientes distintas: Como una respuesta al predominio de personajes masculinos en las historietas, y por ende un llamado a la igualdad de géneros, o también como una suerte de repetición del mito de Adán y Eva donde Wonder Woman fue creada, simbólicamente por supuesto, de las costillas de Adán. Dicho en otra forma, podemos ver la creación de Wonder Woman como una respuesta que llamaba a la igualdad de géneros o como un rip-off. ¿Por qué? Vamos a verlo desde este punto de vista: ¿Por qué no fue creado primero Wonder Woman y luego en base a ella Superman? Lamentablemente fue al revés, el género de los súper héroes fue inaugurado con un hombre y no con una mujer. Sin embargo, habría que hacer una revisión del término de rip-off, ya que éste se refiere a cuando se hace una copia de una idea o de un producto para crear otro de menor valor. No podemos negar que Wonder Woman comenzó siendo una copia de Superman con el que se intentó apelar a un grupo femenino, sin embargo hasta allí se quedan las semejanzas con el héroe de Krypton.

Pero no deberíamos de enfocarnos únicamente, y en exclusivo, en los aspectos en que se parece o no Wonder Woman a Superman, compararla traería como consecuencia que la viéramos tan solo como la versión femenina del héroe, cuando en realidad debemos verla como Wonder Woman y lo que representa. No importa que haya venido después de Superman porque muchos otros héroes vinieron incluso primero que ella y quedaron en el olvido. Entonces la pregunta que en verdad deberíamos hacernos es: ¿Por qué ella no? Existe una razón por la cual ella se convirtió en una figura importante dentro del panteón de los súper héroes y pienso que esto se debe a que es un personaje mucho más complejo de lo que imaginamos, lo cual logró que tuviera un impacto en la cultura y en la sociedad.

Primero habría que considerarla como una figura que presenta ciertos rasgos paradójicos respecto a lo que representa. Es decir, presenta rasgos que generalmente son asociados con la masculinidad como lo son la fuerza y la agilidad. Ella es una mujer pero también es una guerrera y ese es justamente el punto que hace que Diana resalte sobre otras figuras en el medio del cómic. Lo que la hace importante es que se apropia de esos factores generalmente considerados masculinos sin que por eso a ella la lleguemos a considerar masculina. ¿Qué nos quiere decir esto? Que evidentemente la mujer en la ficción, y probablemente en general, ha estado enmarcada en una serie de estereotipos que no le hacen justicia.

Habría entonces que preguntarse qué es la feminidad y cuáles son esos estereotipos de los que hablamos. Para eso podemos recurrir a los descritos por Mary Ellmann en su Thinking about Women entre los cuales podemos mencionar: la falta de forma, la pasividad, la inestabilidad, el confinamiento, la piedad, la materialidad, la espiritualidad, la irracionalidad, entre otras.  Este ensayo es un ataque en contra de esos estereotipos bajo los cuales se ha encasillado a la mujer y tomando en cuenta alguno de ellos podríamos ver cuáles son esos estereotipos que Wonder Woman logró romper.

La falta de forma.  Como dice Mary Ellmann: La impresión de la falta de forma de las mujeres subyace en el familiar, y con frecuencia más generoso, reconocimiento de su forma superficial. Por supuesto, es una impresión psicológica, y la analogía sexual es evidente: el cuerpo blando es menos resistente. La carne de la mujer (como Sade diría) es menos resistente y menos musculosa que la de los hombres. Pellizcada, se hiere con mayor facilidad. Y si es susceptible la mente impalpable debe estar no solo más allá de los pellizcos sino incluso más allá de la forma. Debido a esto no puede mantener un control sobre sí mismo como el niño hace. Allí, en la mente, todo es líquido y ahogamiento. La tierra firme es masculino, el mar es femenino”  (p. 74) 1

Según lo anterior, las mujeres no tienen forma porque son como el agua, el océano. Mientras que la tierra es del hombre la liquidez es de la mujer. No sólo se refiere a un hecho físico sino además además a la constitución mental propia de cada género. Ahora, este estereotipo se puede derrumbar fácilmente por varios factores. Podemos comenzar desde lo más básico como el hecho que la tierra con anterioridad era considerada bajo una personificación femenina: Gaia, la gran madre de todo. Pero si nos ponemos estrictamente en el caso de Wonder Woman hay muchos factores que comprueban el rompimiento de este estereotipo por parte de ella: Primero que todo habría que hablar de su origen. Como generalmente ocurre con personajes de las historietas hay por frecuencia varios recuentos sobre sus orígenes por lo que nos quedaremos por ahora con la historia desplegada en Wonder Woman #1 la cual nos cuenta que fue creada de la arcilla. La reina Hippolyta en un deseo de tener una hija hizo una figura de arcilla la cual fue concebida de vida por los dioses y dotada de muchas de sus habilidades, creando por lo tanto una guerrera amazonia superior.

Ahora, ¿acaso ese factor la hace menos femenina que alguna otra mujer? No. De hecho ninguna de las guerreras de la Isla Paraíso son menos femeninas que las mujeres del resto del universo DC.  No solo son bellas y fuertes, sino que además mentalmente son incluso mucho más resistentes y disciplinadas que mucho de los hombres.

Volvamos ahora al hecho de su origen: en la concepción de Wonder Woman no participó la mano  del hombre. Y pareciera que justamente eso es lo que la hace no sólo superior a sus demás hermanas sino a muchos de los demás hombres. Si bien es cierto que la figura de Diana es ligeramente más muscular a la mujer promedio, no deja de tener por eso su encanto femenino. Como dijo Marston en 1943 para la revista The American Scholar:

Ni siquiera las chicas quieren ser chicas, siempre y cuando nuestro arquetipo femenino carezca de fuerza, resistencia y poder. No queriendo ser chicas, ellas no quieren ser sensibles, sumisas, como buenas mujeres amantes de la paz que son. Las cualidades fuertes de las mujeres se han despreciado debido a su debilidad. El remedio obvio es crear un personaje femenino con toda la fuerza de Superman además de todo el encanto de una mujer buena y hermosa”.2

La concepción de la mujer débil e indefensa no existe en sus historias.

Ahora podemos relacionar este estereotipo con el de la pasividad, que según como lo ve Ellmann podemos interpretarlo con una doble significación. Según Ellmann: Un personaje en “The Horrors of Love” de Jean Dutourd comenta sobre esta inversión metabólica como si se tratara de una norma: Las mujeres aman ser ocupadas, aunque tal ocupación no conduce a nada. La inactividad del macho las exaspera. Las palabras clave son incluso si la ocupación lleva a ninguna parte: la pasividad lleva a la actividad sin sentido. O sin sentido o exasperante. Se sabe que los hombres piensan mejor cuando están menos ocupados, cuando están pasivos- y habitualmente, cuando las mujeres toman conciencia de este disfraz ingenioso de reflexión, es que ellas se ven apoderadas por el impulso de interrupción. Es entonces cuando se sumergen en alguna actividad sin rumbo pero ruidosa, como pasar la aspiradora de la alfombra”(p. 81)3

Pero además habla de que la mujer representa fisiológicamente un ser pasivo que aun así no puede estar en estado de pasividad ya que este estado le produce una sensación de vergüenza. A la misma naturaleza le da vergüenza el estado propio de pasividad de la mujer, que además viene representado en su propia sexualidad, en su órgano sexual. De allí, según Freud, que la naturaleza inventó el vello púbico para ocultar la deficiencia genital de la mujer y que la mujer inventó la tejeduría para ocultarse a sí misma.

¿A qué quiero llegar con todo esto? Que según este estereotipo la mujer se llena de actividades sin sentido para llenar el vacío de su propia existencia. Pero en Wonder Woman ese no es el caso. Ni el de ella ni el de sus hermanas de Isla Paraíso. Pero además es interesante hacer notar el hecho que el oficio o la actividad en la que se sumergen estas mujeres no es otro más que una actividad que desde siempre ha sido considerada como dominio del hombre: la guerra. Pero aquí hay que hacer una diferenciación muy importante: las Amazonias, al menos en la historia original, son excelentes guerreras pero no asesinas. Y es justamente por esa razón que se alejan del mundo del hombre, para alejarse de la maldad y el odio propio de éstos.

Este punto presenta una relación interesante con respecto al estereotipo del confinamiento.

Traducido a la crítica literaria, el confinamiento representa el más familiar y confiable de todos los comentarios sobre la mujer novelista. Su experiencia es estrecha, sus personajes nunca abandonan “el dormitorio y el salón”. También se acostumbra a hablar de estas habitaciones como “selladas herméticamente”. Las mujeres son incapaces de hacer frente a este tipo de espacios aireados como Wall Street o el Pentágono o la Línea Maginot” (p. 9)

Digo interesante porque las mujeres amazonas viven en un estado de confinamiento y aislamiento en Isla Paraíso, una isla que mágicamente es apartada del resto del mundo. Wonder Woman no ha salido de allí sencillamente porque no se la ha presentado la opción de salir, pero una vez que el piloto Steve Trevor aterriza accidentalmente en la isla, Diana decide regresar al mundo de los hombres con él, no solo para ayudarlo en su lucha contra los nazis sino para además explorar este mundo que siempre ha sido un secreto para ella. Con este acto Wonder Woman no solo sale de su confinamiento sino que hace que sus hermanas salgan de este también. Aquí además no solo rompe este estereotipo sino también el de la pasividad.

Debido a todos estos rasgos de los que he venido hablando es que Wonder Woman se ha merecido un espacio en lo que conocemos como Holy Trinity. Este es el nombre del gran grupo de DC, de los tres grandes: Superman, Batman y Wonder Woman. Ahora, ¿ella pertenece verdaderamente a este grupo? Sí y no. Me explico: Superman, Batman y Wonder Woman pertenecen al grupo de los héroes más antiguos de la compañía DC, el primero habiendo sido creado en 1933, Batman en 1939 y Wonder Woman, como ya había dicho, en 1941.  Ahora si tomamos en cuenta este hecho entonces podríamos decir que su rol dentro de este grupo no se debería más que al marketing. Pero no. Hay historias que han demostrado la fuerza y la importancia de esta súper heroína como lo son: Kingdom Come, The Hiketeia, Spirit of Truth, JLA: A League of One. Pero entonces han existido otras historias, generalmente grandes crossovers donde su participación ha sido mínima y debió de haber sido mucho mayor como por ejemplo: Crisis on Infinite Earths, Zero Hour y Final Crisis, consideradas como los tres grandes eventos de DC que han involucrado prácticamente a todos los héroes del universo DC. Tal vez estoy siendo injusto, Supergirl tuvo un gran papel en Crisis on Infinite Earths, sacrificó su vida protegiendo a Superman. ¿Pero podemos catalogarlo como un gran papel? Es cierto que  Supergirl luchó parejamente contra el Anti-Monitor, un rival que incluso superó a Superman en fuerza bruta, pero más allá de su muerte considero que no tuvo ningún papel de mayor relevancia. Sin embargo ese no es el punto, lo que nos interesa es tomar nota de que estos grandes eventos siempre son protagonizados por papeles masculinos, sobre lo cual no tengo nada en contra, con la excepción de que el papel de Wonder Woman debería de haber sido mayor. Es decir, sus historias personales, que se quedan en sus propias historietas demuestran que es una figura capaz de superar cualquier obstáculo por imposible que parezca, pero es en estos grandes eventos en que parece que su figura disminuye. No considero que esto es necesariamente un problema de como las mujeres son representadas en los cómics, sino más bien un problema de DC y de sus escritores.

Es decir, las mujeres sí han tenido muchos problemas en la forma en como han sido representadas durante los años, pero tomando en cuenta que Wonder Woman fue probablemente la primera súper heroína en haber sido creada , cuando la contraponemos con el desarrollo de las heroínas de la compañía de Marvel, su evolución como personaje fue mucho más lenta. Si comparamos el papel protagónico que personajes como The Wasp, Miss. Marvel, Spider-Woman, The Invisible Woman, Storm, Maria Hill, Scarlet Witch y Jean Grey (todas de la firma Marvel) han tenido, vemos que la participación de la princesa Diana es muy inferior. Ella fue quien dio el primer gran paso, pero se quedó relegada en el camino.

Y sin embargo, una vez dicho esto, es que podemos comparar entonces un contraste con su participación con su contraparte del universo denominado como “The New 52”, que fue un reboot del universo DC que comenzó en el 2011. Y una de las cosas que mejor ha logrado esta re-interpretación del universo DC ha sido, valga la redundancia, la re-interpretación de Wonder Woman.

Si bien es cierto que mencioné que la participación de Wonder Woman en Final Crisis no fue tan importante, debería corregir: En esta historia, el villano más grande del universo DC, Darkseid en un intento por alterar la realidad y controlar todo los seres vivientes, corrompe e infecta a una gran cantidad de héroes a lo largo del universo: Entre esos infecta a Wonder Woman quien termina dirigiendo las tropas del villano.  Luego en el último evento de la vieja continuidad, The Flash Paradox, Wonder Woman es presentada como una guerrera motivada por la venganza y que en su continua querella en contra de Aquaman, quiénes se encuentran en una guerra civil, termina por hundir continentes y destruir la tierra. Entonces, si bien es cierto que la participación de Wonder Woman no fue nula, tampoco es del todo “correcta”. Incluso, más que correcta sería pertinente usar el término de “adecuada”. Claro que esta última afirmación pudiera parecer más bien un juicio de valor. Es cierto que estas historias resultan interesantísimas y novedosas por estos cambios, pero es cuando estos personajes se encuentran en pleno acto de heroísmo cuando verdaderamente brillan. Sin embargo hay que tomar en cuenta que muchos de estos héroes de DC han tenido que adaptar y cambiarse  debido a que fueron creados hace casi 70 años; han tenido que reinventarse y han tenido que modernizarse. Wonder Woman no fue la excepción y con el más reciente reboot del universo vinieron sus pros y sus contras.

Hablemos primero de los aspectos positivos: Ahora Wonder Woman verdaderamente si pertenece al trio de la Holy Trinity. No sólo es una forma de propaganda. O mejor, no queda la duda. Si antes su pertenencia a este grupo era cuestionable, ya no. Verdaderamente es parte de los tres grandes y su liderazgo nunca es puesto en cuestionamiento, incluso tiene mayor presencia y liderazgo que el propio Superman y en algunos casos más que el propio Batman. Wonder Woman no solo se ha convertido en una importante powerhouse (término con que se denomina a héroes que poseen grandes capacidades físicas como Superman, Orion y Captain Atom) sino que además ha sido reconocida su gran capacidad para el liderazgo en la batalla. Después de todo, ella fue criada en una isla llena de guerreras. ¿Dónde fue criado Superman? En una granja. Volviendo al tema, su participación en los grandes crossovers y eventos ha sido además mucho más activa. En los primeros doce números de Justice League del The New 52, escritos por Geoff Johns, dibujada por Jim Lee y coloreada por Scott Williams, en la que se hace un recuento de la formación de la Liga de la Justicia, es Wonder Woman quienes dirige a héroes tales como The Flash, Aquaman, Cyborg y Green Lantern contra el ejército de Apokolips y contra el mismo Darkseid. Es importante resaltar como, incluso, en la versión animada, es la única que puede mantener una lucha pareja contra este dios, y éste responde con igual o mayor furia a sus ataques. No es que este en favor de la violencia hacia la mujer ni mucho menos. Es que simplemente hay que hacer resaltar el hecho que hemos llegado finalmente a la época en donde las mujeres han sido consideradas como iguales en este mundo que siempre fue dominado por el género masculino. Ya no se ve a Wonder Woman únicamente como mujer sino además como un súper, sin que por esto deje de ser femenina. Es mujer pero también es un súper héroe. Trinity War es otra gran historia en donde las figuras de Wonder Woman, Superman y Batman se han mantuvieron en gran igualdad.

Con esta re-invención del personaje es que podemos decir que la figura de Wonder Woman ha alcanzado un increíble prestigio. Y los números realizados por Brian Azzrello y dibujados por Cliff Chiang no han dejado más que reafirmar lo que representa Wonder Woman. Si en JLA: A League of One, Diana tuvo que enfrentarse sola a un dragón que según una profecía decía que iba a destruir a toda la Liga de la Justicia, en estos números la princesa Amazona no sólo debió enfrentarse a un panteón de seres mitológicos y de dioses del olimpo. También debió de luchar contra una fuerza que modificó violentamente su historia de origen: la realización de que tiene un padre, Zeus.

Aquí es cuando entra a debate si esta nueva historia de origen le hace justicia o no. Habría que preguntarnos ¿Esta revisión de su origen afecta su estatus como personaje representativo del feminismo? Podemos decir que con su origen original Wonder Woman era una suerte de mesías  de las mujeres. ¿Pero el hecho que ha perdido este origen es algo malo o algo bueno?

Primero habría que mencionar que, aunque perdió ese origen místico, ganó algo que mucho de los héroes de DC no tienen: humanidad, y con esto me refiero a que como personaje, es más reconocible e identificable para el lector. Wonder Woman es hija de Hippolyta y de Zeus y por lo tanto no es un ser que fue creado mágicamente de la arcilla. Cuando se entera de este hecho, ella misma se cuestiona su misión en el mundo y para lo que ella representa la Isla Paraíso. Siempre la habían llamado con sobrenombres como “clay”. No conseguía tener un sentido de pertenencia. Pero una vez que se entera de su ascendencia, de que verdaderamente es hija de Hippolyta, es que comienza a cumplir su verdadero papel entre sus hermanas, como líder de las Amazonias. Y a pesar que el ser una hija natural le brinda un número de rasgos humanos, es también importante resaltar el status que ha perdido. Si bien antes, hice una comparación entre ella, Superman y Adán, diciendo que Diana había sido creada prácticamente de las costillas del hijo de Krypton, en realidad Wonder Woman es Adán. Así como en el Libro del Génesis Adán fue creado de la tierra, Wonder Woman había sido creada también de la tierra. Esto no sólo la colocaba por encima de las demás amazonas sino que la convertía en un verdadero ícono feminista.

Aquí surge la siguiente interrogante: ¿Este cambio fue hecho bajo la necesidad de simplificar la historia para hacerla más accesible y aceptable al público moderno? Dicho de otra forma, ¿Era acaso necesaria la modernización del personaje? Esto solo se podrá ver con el tiempo, pero si podemos afirmar que este cambio la acercó más al terreno de los humanos que al de la divinidad. Es humana porque esto le cambia prácticamente todo lo que cree que ha conocido sobre el mundo, sobre su mundo, pero no por eso pierde la templanza ni la estabilidad.

Debemos indicar otra de las características primordiales de Diana: Ella más que guerrera ha sido siempre una embajadora, de allí incluso la razón de la forma de su traje de Wonder Woman, representa un símbolo de paz y unión entre la Isla Paraíso y los Estados Unidos, país del cuál es proveniente el primer hombre en poner pie en el reino utópico de las Amazonias: Steve Trevor. ¿Qué significa esto? Que Wonder Woman es una mediadora entre estos dos mundos, entre el hombre y la mujer, entre lo que es ser femenino y lo que es ser una mujer en un mundo de hombres, en un mundo patriarcal. Su lucha no solo ha sido física sino incluso ideológica.

Entonces planteo la pregunta que le da sentido a todo este análisis: ¿Es necesario que la mujer presente ciertas características masculinas  para que pueda sobrevivir en el mundo dominado por los hombres? La respuesta radica en apreciar cuales son los estereotipos bajos los cuales la figura femenina ha sido enmarcada y destruirlos – o reconstruirlos-. Hemos mantenido un concepto de lo que es, o debe ser, una mujer y la hemos encerrado en ciertos estereotipos. Lo que hemos entendido como femenino no es más que un constructo el cual, poco a poco, es posible de-construir y modificar. Así como la Isla Paraíso representa un equilibrio entre el pasado y el futuro, entre los avances tecnológicos y los secretos del pasado, Wonder Woman también representa un equilibrio entre lo que fue y lo que es: entre lo que fue la mujer y lo que debería ser la mujer. Como lo diría el propio Marston al historiador Coulton Waugh: Francamente, Wonder Woman es una propaganda psicológica para el nuevo tipo de mujer que debería, creo yo, gobernar el mundo”.

No debemos construir – y valorar -a Wonder Woman a partir de Superman, sino a través de ella misma. O tomando las palabras de Jane Austen: Corra como un loco, con la frecuencia que usted elija, pero no se desmaye”5, con lo cual entendemos que lo femenino no debería ser un concepto que se construye a partir de lo que es masculino, sino única y exclusivamente, a través de lo que es propiamente femenino.

1: The impression of women’s formlessness underlies the familiar, and often most generous, acknowledgement of their superficial form. It is of course a physiological impression, and the sexual analogy is transparent: soft body is less resistant. The flesh of women (as Sade would put it) is less resistant and less muscular than that of men. Pinched, it bruises more easily. And if it is impressionable, the impalpable mind must be not only beyond pinching but beyond form. It cannot maintain even so lax and careless a hold upon itself as the boy does. There, in the mind, all is liquid and drowning. Solid ground Is masculine, the sea is feminine.
2: Not even girls want to be girls so long as our feminine archetype lacks force, strength, and power. Not wanting to be girls, they don’t want to be tender, submissive, peace-loving as good women are. Women’s strong qualities have become despised because of their weakness. The obvious remedy is to create a feminine character with all the strength of Superman plus all the allure of a good and beautiful woman.
3: A character in the Horrors of Love by Jean Dutourd remarks upon this metabolic reversal as though it were a norm: “Women love to be occupied, even if the occupation leads nowhere. The inactivity of the male exasperates them”. The key words are even if the occupation leads nowhere: passivity yields to senseless activity. Either senseless or exasperating. It is known that men think best when they are least occupied, when they are passive – and habitually, when women become aware of this artful disguise of cogitation, they are seized by the impulse of disruption. It is then that they plunge into aimless but noisy activity, such as vacuuming the rug.
4: Translated into literary criticism, confinement accounts for the most familiar and reliable of all comments on women novelist. Their experience is narrow, their characters never leave “the bedroom and the salon”. It is also customary to speak of these room as “hermetically sealed”. Women are incapable of dealing with such airy spaces as Wall Street or the Pentagon or the Maginot Line.
5: “Run mad as often as you chuse; but do not faint” (Thinking about Women, p. 86)
Bibliografía
  • Ellmann, Mary, Thinking About Women, Estados Unidos, HBJ Book, 1968.
  • Allan Sizzler Kistler, (Noviembre 25). Wonder Woman’s New 52 Origin Should Not Be Used in Film (or At All). The Mary Sue (Online). @SizzlerKistler.
  • Azzarello, Brian, Wonder Woman #1-#12, Estados Unidos, DC, 2011.
  • Marston , William Moulton, All Star Comics #8, Estados Unidos, 1941.
  • Marston , William Moulton, Wonder Woman #1, Estados Unidos, 1942.

El significado de la heroicidad: Un anhelo anti- distópico o una extravagancia pasional de nuestro subconsciente

Ponencia leída en la XI Jornada de Jóvenes Críticos

El humano es un ser tremendamente insignificante y probablemente una de las criaturas más atormentadas que han existido en nuestro infinito universo. No estoy diciendo esto necesariamente como algo malo, simplemente como un hecho irrefutable, algo que es y punto. Sin embargo este hecho ha traído como consecuencia, ya sea para bien o para mal, que el ser humano se cuestione numerosas cosas a lo largo de su vida y por supuesto llegue un momento en que se cuestione su propia existencia y su propia pequeñez.

   Es aquí donde yo considero que entra en juego el término del “héroe” y de “heroicidad”, los cuales usaré desde un punto de vista netamente “moderno”.

   ¿Por qué? Porque este cuestionamiento de sí mismo y de su pequeñez e insignificancia no es alguna crisis de momento, sino un ciclo permanente, existencial que ronda y ronda en lo más profundo de nuestra mente desde el momento en que nacemos y que sale a resurgir una vez que poseemos ciertos conocimientos del mundo que nos rodea. ¿Quiénes somos y por qué estamos aquí? ¿Es nuestra existencia un agujero de preguntas sin respuestas destinada al completo olvido? ¿Somos una masa incolora, inútil e indefensa ante los acontecimientos que ocurren a nuestro alrededor? Vamos a prestar especial atención a esta última pregunta y a responderla diciendo que sí, pero también que no. Hemos, en efecto diseñado una suerte de respuesta a esta inquietud, incoherente o no, no lo sé, pero que indudablemente ha marcado un efecto en la sociedad y que ha buscado enaltecer y engrandecer la existencia de los seres humanos: los héroes.

   Todos sabemos lo que es un héroe desde un punto de vista práctico: un individuo que por ciertas razones decide proteger a los demás de fuerzas “oscuras” y “caóticas” y que por lo general posee algún atributo físico, intelectual y/o material, superior al común denominador. Pero vamos a considerar esta afirmación como una definición muy superficial. Vamos a profundizar un poco más. ¿Qué es lo que hace a un individuo verdaderamente un héroe? ¿La máscara?, ¿La habilidad extraordinaria qué posee? Todos estos son rasgos que verdaderamente no deberían de tener importancia alguna, porque sencillamente lo que define a un héroe no es más que la actitud y el deseo de realizar un acto desinteresado y enaltecedor pro a un “bien mayor”. Y esta es la frase a la que quiero que nos apeguemos por un momento.

   Vamos a preguntarnos: ¿Qué es lo que el ser humano ve tan atractivo en una figura que prácticamente representa todo lo contrario a este? El ser humano es una criatura desagradable que no es ni desinteresada ni buen hechora. Venimos de la miseria y seremos miseria: Provocamos guerras, promovemos la división entre los miembros de una misma sociedad. Somos criaturas que causamos desgracias. ¿Por qué nos tendríamos que identificar con estas criaturas que son capaces de trasponer los deseos de la sociedad sobre sus propios deseos?

   Esta pregunta posee en mi opinión dos posibles respuestas: o que simplemente somos unos seres enfermizos con ilusiones de grandezas inalcanzables o que genuinamente, a pesar de que somos podredumbre y miseria, deseamos levantarnos sobre nuestros defectos y desechos. Esto es lo que llamo un anhelo anti- distópico.

     La única razón por la cual aún seguimos manteniendo una cierta afinidad por estos héroes, es sencillamente porque en lo insondable de nuestro ser estamos profundamente atormentados por el miedo. Somos pequeños e insignificantes y tenemos muy claro el hecho que probablemente nunca vamos a llegar a hacer algo verdaderamente productivo o significante para el mundo. Nacemos siendo nadie y moriremos siendo nadie. Pero hay un pequeño anhelo dentro de nosotros que nos impulsa a intentar luchar contra esta verdad, un estúpido deseo que nos engaña y nos miente y nos hace creer que de alguna u otra manera podemos valer un poco más y podemos ser capaces de realizar obras aparénteme valederas. El héroe representa la esperanza de alcanzar nuestra propia semi-utopía.

   ¿Y esto acaso no parece más bien un impulso proveniente de nuestro propio egoísmo? También. Por ende el héroe también es una extravagancia pasional del subconsciente del ser humano, el cual busca desesperadamente una justificación para sus actos.

   Bajo esta afirmación el héroe representa una paradoja humana: Es alguien, o algo, que egoístamente justifica la búsqueda de su salvación mientras salva a los demás. Creo que con esta afirmación el término de “acto desinteresado” del que habíamos hablado anteriormente queda por completo descartado.

   ¿Entonces, es imposible la existencia de un héroe? ¿O es meramente una ilusión literaria tremendamente ingenua? Creo que es una respuesta compleja para ser respondida con un “si” o un “no”, al menos desde el punto de vista que estamos tomando en cuenta. No hablamos únicamente de un individuo que valientemente se pone en peligro para salvar vidas. Hablamos de un modelo de conducta, que bien podríamos llamar utópico, pero que al fin y al cabo debería de funcionar como suerte de mentor moral para la vida. Sí, es verdad, suena infantil y hasta poco serio esto que se acaba de decir, incluso suena cheesy, es decir melodramático. Y esto es algo muy importante que todo ser humano debería de comprender: Son modelos que trazan una línea que deberían de indicarnos, teóricamente, lo que en efecto debería de hacerse. Ese es el verdadero significado de la heroicidad.

   No se trata de ir a correr y hacer algo estúpido llevado por los hilos de la pasión. No. No es ir a golpear a quién esté en contra de nosotros. No se trata de violencia ni de arremetimiento brusco, sino de moderación y reflexión. Un héroe no es alguien que únicamente interpreta un papel activo físicamente. También debería ser alguien que maneja un papel activo reflexivamente. Y un héroe es aquel que logra mantener equilibrados ambos papeles.

   El problema que tenemos con esta definición del héroe es que ha sino mal interpretado y mal juzgado, y para poder comprender verdaderamente lo que significa y representa para nuestra sociedad tendríamos que dejarnos de cualquier prejuicio. Para lograr esto habría que partir por lo que considero el verdadero origen de los llamados héroes “modernos”: La segunda guerra mundial.

   Puede que hoy en día la cultura “heroica” este relacionada con las llamadas potencias crematistas, como con el fenómeno del “Summer blockbuster” pero si volvemos a sus orígenes descubrimos que la creación de lo que llamamos “héroes modernos” fue una respuesta del ser humano de enaltecer la grandeza que llevaba por dentro, o creía que llevaba por dentro. El problema es que subestimamos de una manera indescriptible el significado de la heroicidad y del posible impacto que ha tenido en nuestra cultura. No voy a hablar de absolutismos pero no me atrevería a decir, que la aparición de cierto individuo ficcional que vestía en su traje los colores de la bandera de los Estados Unidos, no afectó para nada el curso de la guerra, o incluso a los que estaban en la capacidad de alterar el curso de la guerra. Puede que suene exagerado, pero estoy convencido que la aparición del Capitán América, Namor el Submarinista y La Antorcha Humana en la década de los Cuarenta puede haber tenido un impacto significativo para la sociedad que atravesó una época tan dura como lo fue la segunda guerra mundial.

     Y no es que eran santos. No debemos confundir este término con el del héroe. No eran individuos infalibles. Los héroes no son personas perfectas, y esta es su característica más poderosa. Son individuos que en teoría son como nosotros, pero con la diferencia que se reconocen como seres provenientes de la miseria y que sí bien son causantes en partes de esa misma, deciden hacer algo al respecto. Y con esto es que podemos responder la pregunta de si de verdad somos inútiles e indefensos ante lo que ocurre a nuestro alrededor. Si tomamos en cuenta la “Teoría del Reflejo” de los elementos teóricos de Lukács que dice que toda obra refleja estéticamente la realidad, entonces podemos afirmar que al menos parte de esa capacidad de respuesta que poseen estos individuos debería de estar presente en nosotros.

     Ahora el siguiente problema radica en el sentido que optamos por darle al término de heroicidad, pues éste, como yo lo veo, ha evolucionado y se ha ampliado y ramificado.

   Ya no podemos ver como “héroes” únicamente a un individuo que lucha físicamente contra un agente caótico. Es tan heroico un Steve Rogers, el súper soldado, como un John Keating, un profesor de la academia Welton de “La Sociedad de los Poetas Muertos”. Y tampoco podemos enfrascarnos en críticas que cataloguen a estos individuos como agentes promotores de la destrucción. Hay una razón por la que estas historias se han vuelto tan populares, porque sencillamente se sienten cercanos a nosotros de alguna u otra manera. Según la teoría de Guyau, “la calidad estética reposa en el hecho de que somos capaces de reconocer nuestros propios sentimientos en los que expresa una obra de arte”. Pero esa misma popularidad es parte del problema que tenemos con la concepción del “héroe”, ya que ha sido relacionado con la concepción negativa que tenemos de la cultura popular. Se ha confundido lo que entendemos como cultura popular y cultura de consumo. El hecho de que algo sea de fácil acceso no quiere decir que sea falto de calidad. Y con calidad me refiero a que tenga la capacidad de aportar algo positivo para el individuo en la sociedad. El problema, como lo dice Max Horkheimer en “Arte Nuevo y Cultura de Masas” es que “La popularidad no tiene ya nada que ver con el contenido específico o la veracidad de las producciones artísticas. En los países democráticos quien decide sobre estos problemas no son ya los espíritus cultivados, sino en última instancia la industria del esparcimiento”. Sin embargo, si es cierto que este género ha sido víctima de esta condición, también hay que decir que el género del héroe no depende necesariamente de la industria crematista, sino al revés: la industria de éste.

     Para finalizar deberíamos de hacernos estas preguntas: ¿Es la heroicidad una carnavalización de la sociedad? ¿Es el producto de una cobardía inherente en el ser humano que espera desesperadamente que alguien al que él mismo denota como superior lo defienda y le resuelva sus inconvenientes? ¿O es un grito de auxilio en un intento de detener el imparable fin de la sociedad?

   La heroicidad no se trata de salir e intentar cambiar el mundo. Sino de procurar de reconocer lo que somos y cuáles son nuestras limitaciones y así intentar cambiar nosotros mismos. Esto es lo que verdaderamente le brinda a estos héroes la característica “anti-distópico” de la que hablábamos anteriormente: La heroicidad no radica en luchar por intentar cambiar la naturaleza humana de cada individuo del planeta, eso es un imposible, pero sí en intentar cambiar (o controlar) la naturaleza de uno mismo. Eso es lo que hace tan diferentes a los héroes de los demás, su consciencia de nuestra condición de pequeñez y de su entendimiento de las contradicciones de nuestra sociedad. A veces lo que hace falta es un pequeño empujón.

     Como dijo Jonathan Hickman, escritor reconocido de novelas gráficas, en Avengers #1:

     “Había nada.

       Seguido por todo.

       Arremolinadas, ardientes partículas de creación que circundaron soles dadores de vida.

       Y entonces…corrimos hacia la luz.

       Fue la chispa que comenzó el fuego–

       Una leyenda que creció en la narración…”

       “Comenzó con una idea.

       La chispa que comenzó el fuego fue expansión.

       Nuestro Capitán habló, y le dio forma a la idea.

       Él dijo las palabras, y las hizo realidad.

       Él dijo…”Ensámblense al amanecer”.

       Ensámblense al amanecer.

       ¿Y cómo no lo haríamos?

       Éramos Vengadores”.